SUROCCIDENTE.- La propiedad de una península artificial desata la guerra entre Allande (Asturias) y Negueira (Galicia)
Nueva disputa en una de las fronteras entre Asturias y Galicia. La cosa viene de lejos y las posturas al respecto han sido siempre dispares

En este caso el enfrentamiento se produce entre Allande y el municipio lucense de Negueira de Muñiz, en la sierra de Gallardo. Los montes de este entorno poseen recursos forestales y pastizales que habilitó el Principado a petición de los vecinos, que ahora los reclaman para el concejo. Por otra parte desde Lugo se apunta que la cuestión “debería estar clara porque el Instituto Geográfico Nacional resolvió hace 15 años que pertenecen a Galicia”. Ahora, la alcaldesa de Allande, la popular Mariví López, ha vuelto a reabrir el conflicto y pide que el presidente asturiano, el socialista Adrián Barbón, interceda.
Según la regidora, los terrenos en disputa ocupan unas 200 hectáreas y pertenecen a Allande. Desde la parte gallega precisan que esta disputa “se solventó hace años”, por lo que, se queja el alcalde de Negueira, el socialista Xosé Manuel Braña, “no entiendo por qué ahora quieren revolver lo que ya quedó resuelto»
Los terrenos en litigio conforman una península, inmersa en territorio asturiano, en el concejo menos poblado de Galicia, con solo 200 habitantes, y quedó dividida en dos a mediados de los años 50, cuando se creó un embalse en la zona.
La alcaldesa de Allande ha pedido al presidente del Principado que interceda para aclarar los linderos
El alcalde recuerda que el conflicto actual empezó por unos “vecinos asturianos avispados” que quisieron “sacar provecho de la situación geográfica. Engañaron al Principado con mala fe para que hiciera pastizales en un terreno que siempre ha sido y sigue siendo de Negueira”. De ello discrepa toralmente la alcaldesa de Allande quiere llegar hasta el final y, para ello, ha pedido al presidente del Principado, Adrián Barbón, que interceda para aclarar los linderos de su concejo con el municipio gallego de Negueira de Muñiz. Según la regidora, muchos vecinos de la parroquia de San Salvador le han asegurado que los agricultores y ganaderos gallegos se están haciendo con el aprovechamiento de unos terrenos que están seguros de que son asturianos. Son terrenos, explica, que tienen valor como pastizales y también con riqueza silvícola. El problema, al parecer, viene de antiguo y “cada vez está siendo más acuciante”, y la única razón es que “no están claros los límites”. La regidora cree que el asunto supera a los ayuntamientos, y que “en este caso tiene que ser el Principado, quien tome cartas en el asunto”.
Según los datos, el primer intento del deslinde de la zona data del año 1927, y posteriormente hay otro intento en 1947, y según la alcaldesa hubo otros posteriores. Uno de los motivos de la disputa territorial es una repoblación forestal que hizo Asturias en el monte de San Salvador que implico una inversión importante y que, finalmente, aprovecharon los vecinos gallegos.
El principal problema con que se encuentran ambas partes es la desaparición de algunos elementos que figuraban como mojones para señalar a qué comunidad pertenecía cada terreno. Muchos han desaparecido y ahora es muy difícil apreciar, al menos a simple vista, la separación territorial.
Algunos elementos que figuraban como mojones para señalar a qué comunidad pertenecía cada terreno han desaparecido
El consejero de Ordenación del Territorio, Ovidio Zapico, se ha puesto a disposición del Ayuntamiento de Allande para tratar de solucionar el asunto. Y la alcaldesa, que conoce bien el territorio, ha anunciado que, en cuanto el tiempo lo permita va a visitar personalmente la zona, acompañada por vecinos y gente mayor que “sabe por dónde iban los límites en su momento”. “Tenemos que ver claramente cómo está todo y una vez que yo lo tenga claro se lo voy a comunicar tanto a Ordenación del Territorio como a Medio Rural para que tomen cartas en el asunto».
Por el momento, la alcaldesa no se ha dirigido todavía a su homólogo gallego, pero tiene previsto hacerlo, y deja claro que no es un problema de conflictividad sino de información. “Quiero mirarlo todo previamente y me voy a encontrar seguramente con él, y le comentaré lo que hay y cuál es la postura que tenemos que tomar para aclarar el tema; la buena vecindad no debe faltar”. Ahora bien, remata, si es de Galicia, es de Galicia, a lo mejor estamos nosotros equivocados; por eso quiero que me digan claramente dónde está el límite; necesito saberlo y a día de hoy no está claro”.
El Instituto Geográfico Nacional, de hecho, ya se pronunció al respecto después de estudiar los informes aportados por el Concejo de Negueira. “No hay más que decir, pero la nueva alcaldesa busca que sus vecinos le regalen el oído sacando otra vez este tema, apunta el alcalde. Braña cree que desempolvar este conflicto ya resuelto es un “capricho” porque ni siquiera depende de los concejos, sino de las dos comunidades autónomas implicadas. Advierte a sus vecinos asturianos que “no van a poder poner eólicos en la sierra». Les gusta el terreno porque es de lo mejor que hay en muchos kilómetros a la redonda, pero que no sueñen, que ahí no van a poder poner eólicos”.
Estos conflictos geográficos se deben a la atomización poblacional y vienen de lejos, pero han cobrado más fuerza en los últimos años por cuestiones económicas en las que tienen mucho que ver las proyecciones de parques eólicos, los polígonos empresariales o las nuevas urbanizaciones, platos suculentos para los ayuntamientos vía impuestos.