Unos padres cangueses pueden ir a prisión por no enviar a sus hijos al colegio
FOT: ÍES cangués
En todas partes cuecen habas.. señala el refranero. Y que las cosas suceden donde menos te esperas. Tal es el caso que no ocupa con respecto a unos padres que se niegan a mandar a sus hijos al Colegio por miedo al Coronavirus
Y es que los medios informativos señalan que la Fiscalía de Menores de Asturias ha presentado una querella contra un matrimonio de Cangas del Narcea por negarse a llevar a clase a sus dos hijos de 10 y 14 años, en el colegio y el instituto, respectivamente, por miedo al contagio del señalado virus..
La querella se presentó el pasado viernes en el juzgado de instrucción de Cangas del Narcea por la presunta comisión de un delito de abandono de familia al que podría añadirse otro delito de desobediencia. La Sección de Menores ha adoptado la decisión tras constatar que los progenitores han hecho caso omiso a los requerimientos que se les ha realizado tanto desde ambos centros escolares como desde la Fiscalía.
El Ministerio Fiscal tuvo conocimiento de los hechos el pasado 30 de noviembre y convocó a una reunión a los padres el 14 de diciembre pasado, para advertirles de que debían cumplir con la obligación de garantizar la escolaridad de sus hijos en un centro normalizado y recordarles que en España no está permitida legalmente la enseñanza domiciliaria.
La Fiscalía les informó de que en el caso de que incumplieran esta obligación podrían incurrir en un delito de abandono de familia e incluso de desobediencia. Sin embargo, los padres volvieron a hacer caso omiso a su advertencia y los menores tampoco acudieron a clase tras finalizar las vacaciones de Navidad.
Los centros escolares a los que debían acudir los menores alertaron a la Fiscalía que ninguno de los dos se había incorporado a las aulas los días 18 y 19 de enero, lo que ha llevado a la Sección de Menores a poner los hechos en conocimiento del juzgado.
Las penas para este tipo de delitos van desde una multa a prisión de entre tres meses a un año de cárcel, para el delito de desobediencia, o entre tres a seis meses de prisión en el de abandono de familia, que puede conllevar también la retirada de la patria potestad durante un período de entre cuatro y 10 años.