SUROCCIDENTE.- Pero era municipal, el tu buelo era municipal

Se agotaba la mañana y ya estaba llegando a las páginas de crucigramas y entretenimientos del periódico. Acodado en la barra de lo que hasta hacía tan solo unos días había sido el El Molinón y ahora se denomina Casa Farruco, un hombre se hallaba empeñado en que la camarera, una chavala joven, parase en sus quehaceres y se quedase junto a él para que le explicase no se qué problemas que había habido en su pueblo y que, al decir de la moza, debía de haberse planteado él consigo mismo puesto que nadie le acaparaba ni con él hablaba.

-Nena, para quí, ho. Yo conózcote. Tu eres de Robledo, y el tu buelo fue municipal. ¡Si lo sabré yo!

-Que no puedo parar ahora a darte conversación; ¿no ves que estoy liada?

El hombre no se daba por vencido y dando vueltas y vueltas entre sus manos a un vaso de vino tinto, en el que parecía ver todas las dudas que se le acumulaban en la mente, si es que así era; remungaba a media voz:

-Ya, ya, ya… pero el tu buelo era municipal. Vilo yo muitas veces

La camarera se desesperaba e intentaba librarse del “moscón” que le había caído encima sin que supiese ni el cómo ni el porqué. Estaba empeñado en que el su buelo, que había vivido siempre en el pueblo, había sido municipal y de su empecinamiento no le bajaba razón alguna.

Eres mu necia, moza, necia y egnorante. El tu buelo fue municipal, y muchos  años, y tenía uniforme; aunque eso sí, hacia más horas en el Chicote y en el Metro que en la calle o el ayuntamiento. Ya los otros igual. Eran municipales pero como  si no lo fuesen, solo tenían el nombre y el uniforme. Cobraban ya a andar de bar en bar.

Ya sí nena sí, el tu buelo también. No lo admites porque quieres creer que era un santo, un héroe con porra  ¡Hay que joderse!

Atiende aquí, ho, para ya´tiende que yo te explico

A mí denunciome, o eso quería. ¿Oíste moza? Denunciome por dejar el burro cargado y atado na Criolla. Cagó el burro ya resbaló un concejal que yo creo debía d´ir borracho y no veía ni tres ni el burro. El caso es que denunció al burro ya denunciome a mí. El tu buelo era burro ya egnorante.

La chavala paró en seco, giró en redondo y parándose frente al paisano dio un fuerte golpe en la barra con un botellín vacio que llevaba en la mano

-¡Mira que te digo! Ya te estás largando de aquí ¡Pesao! ¡Pesao, mentiroso ya borrachín!

-¿El qué ho? ¿Borrachín yo?  ¡Tas tu buena ho! Yo cuando bebo, bebo abondo. No ando con tonteries. ¿Borrachín yo? Yes lo que me faltaba por oír.

Ya digote yo con buena intención eh, y aunque te cabrees: pero el tu buelo era municipal

Dio la vuelta ya largose

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R. Mera